El cine y la protesta social

Las manifestaciones artísticas no solo sirven como canalización del sentir humano. En muchas ocasiones, la protesta o el descontento social se manifiestan a través de la obra creativa. El cine ha representado en el último siglo uno de los mejores caminos para transmitir la crítica a gobierno o a tradiciones anquilosadas.

Algunos ejemplos en la historia del cine

El cine y la protesta social están íntimamente relacionados. A lo largo de la historia han sido muchos los directores que han utilizado sus películas para transmitir mensajes de crítica, a veces ocultos o velados y en otras ocasiones claramente manifiestos. En España, el mejor representante de esta forma de hacer películas fue Luis García Berlanga. El realizador valenciano logró eludir la férrea censura del régimen franquista con joyas del cine nacional como Bienvenido, Mister Marshall. Esta película, estrenada en 1953, realizaba una crítica soterrada de la vida social y económica de la España de mediados del siglo pasado, sin embargo, la censura de Franco la dejó pasar, convirtiéndola en un icono del cine protesta de la época. El compromiso social de un director puede manifestarse a la perfección a través de sus películas e incluso para algunos realizadores este fin es el único que da sentido a su trabajo.
En los últimos años se han realizado películas que denuncian situaciones pasadas. El acontecimiento que más metros de cinta fílmica ha consumido es sin duda El Holocausto. Steven Spielberg grabó en los años noventa la conocida película La Lista de Schindeler, una largometraje que reivindicaba el trabajo de un hombre por intentar salvar al máximo número de judíos de los hornos crematorios de los nacis. Igualmente, El Pianista, película estrenada en 2002 y dirigida por Roman Polanski recurría a este triste episodio histórico.

La mujer como protagonista

El cine protesta no sólo recurre a los grandes acontecimientos. También las pequeñas historias de personajes anónimos pueden revelarse como un botón de muestra de las patologías que padece hoy en día la sociedad. En España, Iciar Bollaín, rescató el drama que viven las mujeres maltratadas a través de la película Te doy mis ojos. Un total de 67 mujeres murieron asesinadas en España durante el año 2011 y el estado no logra hacer que las cifras se reduzcan, por lo que esta cuestión se ha convertido en una lacra social que Bollaín logró destapar sin tapujos en 2003 con su trabajo.

La mujer, que ha ocupado históricamente un lugar desfavorecido en la sociedad, también es la protagonista en películas como Bordertown que fue estrenada en el año 2006 y protagonizada por la actriz de origen latino Jennifer López. Esta película denuncia los asesinatos de mujeres que se producen indiscriminada e impunemente en la ciudad mexicana de Juárez desde los años 90. La policía, corrupta, asegura que los crímenes no tienen explicación y hasta la fecha no se ha logrado parar esta sanguinaria masacre de mujeres, jóvenes en la mayoría de los casos.

Imagen de: matttildaSimilar Posts: